21 Búsqueda de alimentos 1 parte

Mi sueldo aumentó según contrato en mi segundo año 35, -marcos, y en el tercer año a 45, marcos. Sin embargo, desde el final de la guerra el Marco sólo tenía el valor para comprar las cosas que el estado de daba en raciones. En el país ahora circulaba una moneda diferente, los cigarrillos. Había surgido de un mercado negro de enorme magnitud. Un cigarrillo costaba 20 marcos, pero una alfombra persa podría costar 15 cigarrillos, es decir, todo lo que no se vendia oficialmente tenía un precio en cigarrillos.

Comenzó en ese momento una redistribución de la riqueza, las cosas de valor cambiaban de manos. Los primeros beneficiarios fueron los agricultores, porque ellos tenían la producción de alimentos en sus manos, luego estaban los traficante, las personas sin escrúpulos que habían entablado relaciones con los vencedores y negociaban con propiedades del ejército americano. Por el otro lado estaba el resto de la gente hambrienta. Así que fueron muchas las chicas alemanas que se entregaban por un par de cigarrillos para comprale algunos comestibles a su familia.

Se iniciaron los”viajes hamster”(búsqueda de alimentos). En el otoño de 1945 mis padres hicieron su primer viaje hámster a Nieheim. No tenían valores para canjearlos por alimentos, pero por supuesto padre conocía a todos los agricultores de Nieheim. A pesar de que los ferrocarriles circulaban otra vez, pero todavía había muchos puentes destruidos y viaductos que no permitían un viaje directo. Además, no era fácil conseguir un sitio en los trenes, y no me refiero a un asiento. La gente iba en los techos y en los estribos y debajo de los coches. Mis padres necesitaron para los 150 km 2 días enteros.

Pero este primer viaje mereció la pena, cuando regresaron después de 10 días, tenían un viejo cochecito de niño lleno de cosas deliciosas, porun lado tocino, jamón, queso Nieheimer, salchichas, patatas, etc. Cierto día se comentaba inesperadamente en Bochum, que se había encontrado un barco lleno de grano hundido en uno de los muchos canales, que cruzan por Alemania. Creo que fue el Rin-Emskanal. Cuando llegué allí a la mañana siguiente después de andar en bicicleta durante 2 horas, era un hervidero de gente en el agua . Todos estaban allí con palos largos con
una lata sujeta al extremo pescando el grano. Yo también empecé a pescar y pronto tuve mi lata totalmente llena. Cuando volví a la costa, me habían robado la bicicleta, pero esto no fue un problema porque cogí otra. Me imagino que al último lo mordería el perro.

Pasaron semanas antes de que el grano se secara y se podía moler en un molinillo de café. A mi amigo Kurt lo habían trasladado poco antes del final de la guerra a una batería antiaérea, también sobrevivió a la guerra. Aún estábamos juntos en nuestro tiempo libre, y nos divertíamos lo mejor que se podía en aquellos tiempos. Haciamos planes como poder salir de esta Alemania bombardeada. Un día recibió una carta de su padre de Argentina. Le adelantaba que le había enviado un paquete con alimentos que llegaró después al tiempo. La parte comestible, por supuesto, la consumimos en casa de la abuela, también había cosas que podrían ser intercambiados en el mercado negro tan buenas como el café y el té.

Como se sabe, la gente de Frisia Oriental bebe mucho té, casi como los ingleses, así que era obvio de ir a ver a los agricultores de Frisia Oriental y ofrecerles el té . La primera vez que Kurt fue sólo , tuvo mucho éxito con su té argentino.Él trajo un par de cosas ricas en grasa, tocino, es decir, jamón y chorizo, lo que más nos hacia falta en la dieta libre de grasas, a pesar de que en la actualidad hay vegetarianos que también viven.

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