Continuando al artículo de la edición anterior, seguimos tratando el tema del adelgazamiento.
Grasas localizadas
Imagínese un río, que circula lentamente y su agua está turbia, con muchas impurezas, pues éstas se depositan en el fondo y los sedimentos se van acumulando cada vez más. En el cuerpo humano ocurre algo muy parecido. Muchas veces nos encontramos ciertas zonas del cuerpo especialmente propensas a acumular grasas localizadas, sin que el cuerpo en general esté en sobrepeso.
Esto lo explicamos desde la medicina china con el ejemplo del río. A lo largo de cuerpo humano se extienden, al igual que la sangre y los nervios, unos canales de energía llamados meridianos, y por estos circula el Qi, la energía vital, como si fuera el agua de un río...





















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