Nacemos, no con el conocimiento, pero con habilidades innatas para aprender de las experiencias que encontramos durante nuestro tiempo de vida. Estas habilidades no son las mismas para cada individuo, y deben mucho a la genética, los factores sociales, realidades políticas, así como la disponibilidad de una alimentación adecuada, la estimulación intelectual y espiritual, y la libertad para desarrollar plenamente las capacidades.
No hay garantías en cualquiera de las anteriores y sólo podemos expresar nuestra humilde gratitud por los dones que recibimos en realidad, de las unidades familiares, las estructuras sociales que nos apoyan y nutren, y el acceso extremadamente raro y no garantizado a los dotados mentores y maestros que tenemos la suerte de encontrar a lo largo de nuestro cami...
Leer más

















Comentarios recientes