«Luego dobló metiéndose por una lengua de árboles y matojos donde ya no le pude ver, ni pude ver a nadie, y entonces conocí la soledad que siente el corredor de fondo corriendo campo a través y me di cuenta que por lo que a mí se refiere esta sensación era lo único honrado y verdadero que hay en el mundo, y comprendí que nunca cambiaría, sin importar para nada lo que sentía en algunos momentos raros, y sin importar tampoco lo que me digan los demás.» (Alan Sillitoe: «La soledad del corredor de fondo»)
solitario de Carina
Un adolescente ingresado en un reformatorio por un robo recuerda su vida cotidiana en u...
Leer más









Comentarios recientes