¿Por qué los cuervos no se mueren cuando comen sapos venenosos?

Los cuervos ya son célebres por su inteligencia. Pueden resolver problemas, reconocer rostros y ahora, de acuerdo a una investigación, también han encontrado la forma de comer sapos de caña venenosos sin envenenarse.

El sapo de caña (Rhinella marina) es una especie nativa del sur y centro de América que fue llevada a Australia en 1935 en un intento de controlar los escarabajos nativos que destruían los cultivos de caña de azúcar.

Sin embargo, las cosas no salieron como esperaban. Aunque los sapos tenían mucho de qué alimentarse, no tenían depredadores que se los pudieran comer a ellos, en parte gracias a sus glándulas venenosas, por lo que la población prosperó y se extendió por la mayor parte del noreste del continente.

Para empeorar las cosas, las poblaciones de animales nativos disminuyeron donde quiera que se extendiera el sapo de caña, debido a la competencia por los recursos y también al hecho de que la mayoría de los depredadores que los comen se envenenan.

Cuando se ven amenazados, los sapos de caña secretan un veneno blanco llamado bufotoxina desde las glándulas parótidas en sus espaldas. Según la Base de Datos Global de Especies Invasoras, se sabe que estos anfibios matan gatos, perros, serpientes, lagartos y hasta humanos. Existen programas para tratar de entrenar a los animales y evitar que coman sapos de caña, pero los cuervos australianos (Corvus orru) no necesitaron nada de eso. Estas aves han descubierto cómo comérselos y no envenenarse.

“Los cuervos evitan el contacto con la sustancia al agarrarlos por las extremidades o incluso por la ceja huesuda sobre el ojo, evitando el cuerpo en sí”, escribe el fotógrafo de naturaleza Steve Wilson para Australian Geographic, quién logró captar una de estas proezas con su cámara.

“Estas astutas aves han aprendido a darle vuelta a los sapos y ponerlos sobre sus espaldas, a veces haciéndolo repetidas veces si es que el desafortunado sapo intenta alejarse. Los cuervos saben qué comer: muslos carnosos, lenguas, intestinos, y cómo conseguirlos desde dentro sin contactando con las partes letales”, añade.

Todo el proceso observado por Wilson tomó cerca de 40 minutos, y si la famosa inteligencia de los cuervos es cierta entonces ese comportamiento podrá extenderse a más congéneres y podrán acabar con esta plaga moderna que se expande por Australia.

Los cuervos son uno de las aves más inteligentes que existen. En el pasado se les ha visto utilizando herramientas, algo que hasta el momento solo se había visto en primates y cefalópodos.

Victor Román

Fuente nmas1.org

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