Aikido y música

Paseando por un camino del universo, un practicante del Aikido oye un canto armónico y melodioso, que viene de atrás de una estrella.
Absorto por aquella extraña atmósfera, vibrante e intensa, el tan solo puede buscar el origen de la fuente.
… ella estaba allí, bellísima, etérea, impalpable, vestida con un traje largo que descendía paralelo siguiendo las suaves curvas de su cuerpo. Sobre este se apoyaban con dulzura redondas, negras, corcheas, fusas, pausas, puntos y tantos otros que indicaban las divisiones del tiempo, la velocidad del ritmo, la altura de la vibración y … todo parecía un sueño fugaz e irrepetible.
Al advertir la presencia del joven, el canto se interrumpe dejando espacio al eco de todas estas vibraciones que parecían no tener nunca fin.
Y en aquel vibrante silencio los dos se sentaron muy cerca… un pequeño instante de eternidad…
… mirando el movimiento de los planetas… y de todas las cosas…
Aquel canto, aquella melodía, aquella vibración parecía alejarse cada vez mas… un recuerdo…
Después un pensamiento surca la mente del hombre.
“…Pero … también yo, cuando hago un movimiento, siento que … siento que se desvanece … me explico, si lo hago bien siento un placer inmenso y quiero de inmediato repetirlo para prolongar esa sensación pero … no estoy seguro de poder repetirlo del mismo modo … es mas … casi nunca lo logro …”
Con una voz suave y confidencial ella responde:
“…Entonces tu arte es muy similar al mío, porque él vive en el corazón de quien lo hace y en la mente del que lo recibe … y por esto no se puede fijar ….”
“… Pero tu tienes instrumentos…” le dice un poco incierto.
lenta y dulcemente ella hablaba mirando a lo lejos como si esto no fuera verdaderamente importante.
” … Si tu usas tu cuerpo, ese es tu instrumento, cuídalo, mantenlo limpio, protégelo y úsalo todos los días …”
” … El hecho es que hay movimientos que no logro interpretar …”
” … Deberías descubrir primero que tipo de instrumento eres … la verdad es que un tambor no podrá jamás hacer la misma cosa que un violín, o una guitarra lo que hace un trombón … después debes ser aquello y no buscar transformarte en lo que no eres …”
” … Por favor continúa, esto me interesa … sabes, cuando imito a todos los que pasan muchas veces me siento así … ¡como un tonto!
” … Cada uno es, en cierto sentido, particular, original … si te reconoces y te aceptas por el instrumento que eres solo debes descubrir toda la potencialidad expresiva y aprender a utilizarla de la mejor manera … afinarte e interpretar al otro será facilísimo … por fin podrás ser parte de la orquesta entera …”
” … ¿Orquesta? … ¡pero si yo pensaba hacer todo eso solo! … ¿De qué orquesta estás hablando?…”
” … De aquella que dirige tu maestro, como el mío, de manera que todos los instrumentos presentes en la sala colaboren en la expresión de aquella composición única … Piensa, ¿qué sucedería en una orquesta en que cada uno toque por su cuenta? … ¡¡¡sería un poco como asistir a tu lección y ver a uno que se mueve solo, a otros que practican intensamente, otros que se ponen a confidenciar y alguno que se equivoca o piensa en otra cosa!!! …”
El silencio absorvía cada palabra para dar espacio a imágenes, situaciones, reflexiones, después regresaba la realidad en aquel ángulo del espacio abierto, sin fin … quizás el aire está fresco o caliente … allí en aquel espacio …
El hombre intentó recapitular ….
” … Si te entiendo bien, entonces debería tener bien afinado el instrumento, como tener cuidado de la buena condición del cuerpo, no dejar a un lado los ejercicios de base (KIHON), afinar la técnica hasta que sea libre de moverme como quiera … de pronto … para formar parte de la orquesta pero … se necesita todavía un poco de tiempo!!! …” concluye explotando una sonora carcajada.
” ¡Oh no! Para esto solo será suficiente con ponerse completamente e incondicionalmente en manos del director de la orquesta, el sabrá sacar lo mejor de tí! …”
Regresando al silencio, la mirada se proyecta a lo lejos, aquel vacío misterioso parecía vibrar extrañamente … como si los mismos pensamientos pudieran vibrar, como si este sentido de comprensión le diera el impulso a la intención de ponerse de inmediato a trabajar …
Una respiración profunda regresó al hombre al presente … gira su atención a aquella extraña compañera. ¿Podía tener un precio aquel transpaso de conocimiento, o simplemente el amor se manifiesta así, intercambiando, comunicando, comprendiendo?
El hombre lleno de un sentimiento de gratitud se vuelve para abrazarla … pero ella no estaba … ya no se encontraba allí … como si nunca hubiera existido.
Se quedó un poco sorprendido y desorientado … el vacío, alrededor, estaba desapareciendo lentamente … en su rostro se dibujaba una sonrisa porque sabía que aún necesitaría de ella … sabía que volvería a encontrarla … y sabía en donde buscarla.
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* Existen tantos estilos o “formas” de música. ¿Quién puede decir cual es la verdadera música?
Así también existen muchas formas de Aikido, pero ¿Cuál será el verdadero Aikido?
Puede ser que tanto la música como el Aikido se busquen al interior de las diversas formas hasta percibirle la esencia.
Pegarse a una forma significa ver tan solo un aspecto de aquel arte.
* El arte de manejar el instrumento musical para que produzca un buen sonido, es equivalente al arte de mantener el propio cuerpo para que produzca buenos movimientos.
* Para poder tocar junto a los otros instrumentos se debe, primero, saber tocar el propio instrumento así como para poder mover a tu UKE debes primero saber moverte a tí mismo.
* Dos instrumentos pueden tocar juntos solo si están “afinados” en la misma nota, así UKE debe afinarse con TORI, y viceversa.
* Al primer sonido del instrumento el maestro comprende si has estudiado, de la misma manera tus primeros pasos en el DOJO indican tu preparación.
* ¡¡Estoy listo …. Estoy listo … hoy tengo lección con el maestro!!
* Una lección de Aikido es una orquesta de movimientos.
* En una orquesta ningún instrumento es más importante que otro para la realización de la melodía, así también la clase de Aikido, es la máxima expresión de todos los practicantes.
* Sería muy difícil tocar un tambor como si este fuera un violín o una flauta. Si tu UKE es un tambor no trates de tocarlo como violín.
En las manos de TORI me siento seguro
Debo solo escuchar
Él me dará la fuerza
Autor: Sensei Domenico Zucco
Traducción del Italiano: Sensei Germán Santamaría
Fuente:Kishintai Dojo,Bogotá Colombia

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