Cuando Libertad llegó a nuestro Centro de Rehabilitación Animal Sarvey Wildlife Center, Everett, Washington no se sostenía sobre sus patas. Estaba flaca, llena de piojos y parecía que su final era inminente. Pero decidimos darle la oportunidad de vivir y superar esas condiciones tan dramáticas. A partir de ese momento, me hice cargo de ella todo el tiempo. La pusimos en una jaula para perros, ‘acolchada’ con tiras de papel periódico para ‘acomodarla’ como si se tratase de un nido.
Estaba tan mal, que parecía no responder a ningún cuidado. Yo le hablaba durante horas todos los días y la animaba a luchar por su vida. Ella permanecía echada y sólo me miraba con sus grandes ojos marrones. Teníamos que alimentarla por un tubo, ya que no podía picotear la comida...
Read more








Recent Comments